El escenario que ocupará esta noche Erik Luján Berman le es conocido desde hace una década, pero en otra posición: su recorrido en la Orquesta Juvenil de la Universidad Nacional de Tucumán en 2015 y 2016 lo tuvo como violinista bajo la batuta de Gustavo Guersman y ahora regresa a la formación pero para reemplazar al director jubilado y estar al frente de los músicos.
Esa nueva responsabilidad es la consecuencia de un proceso de formación extenso y continuado, coronado con haber ganado el concurso convocado por la UNT. Hace un mes tuvo su debut, pero hoy formalizará su asunción en el cargo cuando inaugure la edición 27 del Julio Cultural Universitario desde las 21 en la sala mayor del teatro Alberdi (Crisóstomo Álvarez y Jujuy), conduciendo el concierto “Latido y legado”, título que bien puede entenderse como el resumen de la filosofía de estar al frente de la Juvenil: latir en la música y mantener en alto el legado de su antecesor.
La Orquesta Juvenil de la UNT cumple 40 añosEl repertorio abarcará la “Serenata para cuerdas” de Edward Elgar, “Años de soledad” y “Libertango” de Ástor Piazzolla, “Milonga sentimental” de Sebastián Piana, “Doña Ubenza” de Chacho Echenique, y obras del repertorio patrio. Además, habrá un segmento especial con la participación de Viviana Taberna y Martín Paez de la Torre para rendir un homenaje al recientemente fallecido Luis Pato Gentilini.
“Llego a este cargo con mucha ilusión y con el compromiso de consolidar el crecimiento de la Juvenil. Mi objetivo es seguir elevando el nivel artístico, generar experiencias musicales significativas para los jóvenes que vienen a formarse y fortalecer el vínculo de la orquesta con la comunidad y con otras instituciones del país”, le dice a LA GACETA el director, nacido en Buenos Aires pero radicado en Tucumán con su familia desde que tenía cinco años.
- ¿Qué implica estar al frente de la formación?
- Es una enorme responsabilidad y también un gran honor. La orquesta tiene una importante trayectoria formando grandes músicos y acercando la música sinfónica a la comunidad. Dirigirla implica continuar ese legado, cuidar su identidad y al mismo tiempo proyectarla hacia nuevos desafíos artísticos y educativos. Es una de las agrupaciones universitarias más reconocidas del norte argentino y cuenta con un prestigio construido durante muchos años de trabajo.
- ¿Qué se le reconoce en especial?
- Se destaca el hecho de ser una de las orquestas juveniles que lleva 40 años de actividad ininterrumpida en el país. Es valorada por su calidad artística y por su aporte a las nuevas generaciones de músicos, algo que la convierte en un referente dentro de su ámbito.
Ciro y los Persas y la Orquesta Juvenil de la UNT, los vientos y las cuerdas saludan al rock- Es una formación con fuerte rotación, como orquesta escuela. ¿Eso implica un desafío especial?
- Sí, porque constantemente ingresan nuevos músicos mientras otros la deja para continuar su camino profesional. Eso exige un trabajo permanente para mantener el nivel artístico, pero también es una de sus mayores fortalezas: cada generación aporta nuevas energías y permite que el proyecto siga creciendo sin perder su esencia. Los nuevos son recibidos por los “veteranos” que van aportando su experiencia y su conocimiento a las nuevas camadas que pasan.
- Tenés 30 años, una edad apenas por encima de la de quienes dirigís. ¿Eso le dará una impronta generacional especial a esta etapa?
- Creo que la cercanía generacional facilita el diálogo y la comprensión de muchas inquietudes que tienen los músicos jóvenes. Sin embargo, el respeto dentro de una orquesta no depende de la edad, sino del trabajo, la responsabilidad, la preparación y la confianza que se construye ensayo tras ensayo. Mi intención es generar un ambiente de exigencia y compromiso en el que todos podamos crecer.
- ¿Sobre qué pilares asentás tu forma de dirigir?
- Principalmente sobre el estudio profundo de la partitura, el respeto por el compositor y una comunicación clara con los músicos. Busco que cada ensayo tenga un propósito concreto y que el resultado sea una interpretación con identidad, donde el rigor técnico esté al servicio de la expresión musical.
Julio Cultural: la alegría de Beethoven con la frescura de la Orquesta Juvenil- ¿Por qué elegiste este repertorio para presentarte?
- Porque representa muy bien la identidad de la orquesta y permite mostrar distintas facetas del conjunto. Es un programa que recorre diferentes estilos y busca conectar tanto con el público como con los músicos, combinando el desafío artístico con el disfrute de hacer música juntos y divertirnos.
- ¿Cuál es el sonido que buscás?
- Me interesa que cada sección conserve su personalidad, pero que al mismo tiempo la orquesta respire y se exprese como un solo ser. Más que un sonido espectacular, busco uno auténtico, flexible y capaz de adaptarse al lenguaje de cada obra sin dejar de lado el objetivo de un sonido equilibrado, transparente y expresivo.
La inauguración: exposición e intervención
La apertura formal del Julio Cultural Universitario tendrá lugar desde las 19 en el teatro Alberdi (Jujuy y Crisóstomo Álvarez), donde la vicerrectora subrogante a cargo del Rectorado, María Cristina Grunauer de Falú, tendrá a cargo las palabras institucionales. A las 19 se inaugurará en el foyer de ese lugar la exposición “Memorias y raíces”, una retrospectiva con 12 obras de Raúl Conti, junto con dos cuadros de su maestro Juan Grela (otras creaciones de Conti se podrán ver en el Centro Cultural Virla desde el martes). Luego habrá una intervención teatral a cargo de Barbi Guamán, Gonzalo Véliz, Gabriela Agüero y Hugo Gramajo con la propuesta “Los fantasmas del Alberdi”, en un repaso sobre las historias de apariciones en las salas y espacios, para después dar lugar al concierto de la Orquesta Juvenil de la UNT.